sábado, 26 de diciembre de 2009

El prototipo de chica de barrio: La Esteban



Me ha dado vergüenza ver el Sálvame del viernes por la noche en Telecinco. Antes de ponerme a verle, por primera vez en mi vida, conocía de su simpleza y de sus colaboradores impertinentes con dudosa carrera más allá de la buena vida y de dar por muerta a la hija de Romina y Albano.

Pero justo lo sintonicé cuando comenzaba un cara a cara entre Belén Esteban y Jaime Peñafiel. La razón de este enfrentamiento la encontramos en la época por la cual el ex jefe de la Casa Real era colaborador del programa “Está pasando”. La recién sometida a la operación estética sigue con su rostro de mujer consumida no sabemos de qué y aparecía totalmente ofendida por las declaraciones de Peñafiel en la cual la calificaba de mala madre, mal educada y demás atributos que muchos compartimos.

Jaime Peñafiel no pudo, ni siquiera, defenderse de lo que Belén Esteban soltaba por esa boca de lengua viperina y verbo fácil nombrando, como no, a su hija. Primogénita fruto de su relación con Jesulín de Ubrique y a la cual deberá de estar agradecida de por vida, no solo como madre, si no por ser la base de su fortuna televisiva ya que si no fuese por esa criatura llamada Andrea y que lleva el apellido Janeiro, Belén Esteban no hubiese salido de ese barrio del cual está tan orgullosa. Quizás la gran ciudad la queda grande y de ahí su verborrea, su mala educación, sus palabras malsonantes, y su poco saber estar ante las cámaras de televisión con gestos despectivos y señales inconsideradas.

Lo han adivinado. No aguanto a Belén Esteban. Es un producto televisivo que me tiene más que saturado pero que es rentable gracias a su acogida entre el público. Algunos la califican como “madre coraje” por haber luchado por su hija. Yo dudo que sea así porque está viviendo de esa niña y de su relación con Jesulín desde el primer momento, echando sapos sobre el padre de su hija y su actual mujer sin pensar el daño que puede hacer a la criatura.

“Te has operado pero no tienes remedio”, es la frase más característica de Jaime Peñafiel sobre esta descarada Belén Esteban en toda la entrevista. Y lo comparto. Pero la culpa de ser un monstruo televisivo no es más del público que la aplaude cada vez que abre esa boca para soltar alguna impertinencia. Si este es el prototipo de chica de Barrio, pobre de las ciudades españolas que estén plagadas por gentuza como esta.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

YO JAMÁS VEO LOS PROGRAMAS DONDE APARECE LA ESTÉBAN, ES DE LO MÁS VULGAR Y ORDINARIA, PIENSO QUE DEBERÍA YA DE RETIRARSE DEL MUNDO DE LA TELEVISIÓN POR EL BIEN DE SU HIJA Y DE TODOS LOS TELEVIDENTES, ADEMÁS ELLA NO ES LA FAMOSA (SINO JESÚS) Y NI SIQUIERA ES INSTRUIDA ¿¿¿QUÉ DEMONIOS HACE AHÍ??? AL SEÑOR PEÑAFIEL DECIRLE QUE UNA BASURA DE ROGRAMA COMO EL DE JORGE JAVIER LE QUEDA MUY PEQUEÑO A UN HOMBRE DE SU CULTURA Y EDUCACIÓN.