Año de nieves, año de bienes. Eso dice el sabio refranero español pero debemos de esperar al cercano futuro para cerciorarnos de que el dicho, tiene razón. Aunque, visto lo visto, probablemente este año 2010 sea muy parecido al anterior por eso de la crisis, ya saben.
De momento, saquemos alguna que otra conclusión. La Península quedó cubierta de blanco y nevó en sitios en los cuales hacía más de 50 años que no ocurría, como es el caso de Sevilla. Nuestra región, Cantabria, vio como la playa de Comillas también se tiñó de blanco y los puertos de montaña cerraron como consecuencia de la imposibilidad de conducción. Incluso Pozazal, conexión directa con la Península, tuvo que cerrar el paso a camiones durantes varias horas.
La capital de España, Madrid, comenzó anoche a sufrir una intensa nevada que, excepto el Bernabeu, cubrió el resto de la ciudad y de la Comunidad. Pero, ¡novedad!: la coordinación entre el Gobierno Central y el de Esperanza Aguirre ha sido excelente y los conductores no han tenido que sufrir la incompetencia de ninguno como consecuencia de los diferentes colores políticos. Parece mentira, pero así ha sido. No se han producido interminables atascos ni accidentes como consecuencia de la falta de sal o de quitanieves en la carretera. Excepto el cierre de alguna calzada por la gran cantidad de nieve acumulada, el resto de comunicaciones madrileñas han estado activas.
Y es la tónica habitual en España ya que nadie ha tenido que pasar la noche olvidado en ninguna carretera de nuestro país por la falta de sal o quitanieves. Eso si, hay algo que debo decirles. El viernes y el sábado he tenido que desplazarme hasta Arenas de Iguña, donde la nieve, el granizo y las inclemencias meteorológicas eran persistentes. El viernes comenzaba a cuajar la nieve en el asfalto, lo cual dificultaba el desplazamiento en coche pero pronto actuaron las quitanieves. El sábado por la tarde las máquinas funcionaban sin parar. Pero ni una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico en esa zona, por lo menos durante mi estancia. Algo que me pareció chocante.
De todas formas, hay cosas que no llegarán a cambiar nunca y la página Web de la DGT se volvió a colapsar esta mañana debido al alto número de visitas en busca de información de las carreteras. Los radares seguirán funcionando, pero la Web produce más fallos.
¿Qué hubiese pasado si Magdalena Álvarez hubiese sido la Ministra de Fomento durante este último temporal? ¿Hubiese plasmado los conocimientos recibidos durante su estancia en Siberia? Ya lo saben, me encanta ser sarcástico. Una nevada histórica con una coordinación del mismo pelo.
De momento, saquemos alguna que otra conclusión. La Península quedó cubierta de blanco y nevó en sitios en los cuales hacía más de 50 años que no ocurría, como es el caso de Sevilla. Nuestra región, Cantabria, vio como la playa de Comillas también se tiñó de blanco y los puertos de montaña cerraron como consecuencia de la imposibilidad de conducción. Incluso Pozazal, conexión directa con la Península, tuvo que cerrar el paso a camiones durantes varias horas.
La capital de España, Madrid, comenzó anoche a sufrir una intensa nevada que, excepto el Bernabeu, cubrió el resto de la ciudad y de la Comunidad. Pero, ¡novedad!: la coordinación entre el Gobierno Central y el de Esperanza Aguirre ha sido excelente y los conductores no han tenido que sufrir la incompetencia de ninguno como consecuencia de los diferentes colores políticos. Parece mentira, pero así ha sido. No se han producido interminables atascos ni accidentes como consecuencia de la falta de sal o de quitanieves en la carretera. Excepto el cierre de alguna calzada por la gran cantidad de nieve acumulada, el resto de comunicaciones madrileñas han estado activas.
Y es la tónica habitual en España ya que nadie ha tenido que pasar la noche olvidado en ninguna carretera de nuestro país por la falta de sal o quitanieves. Eso si, hay algo que debo decirles. El viernes y el sábado he tenido que desplazarme hasta Arenas de Iguña, donde la nieve, el granizo y las inclemencias meteorológicas eran persistentes. El viernes comenzaba a cuajar la nieve en el asfalto, lo cual dificultaba el desplazamiento en coche pero pronto actuaron las quitanieves. El sábado por la tarde las máquinas funcionaban sin parar. Pero ni una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico en esa zona, por lo menos durante mi estancia. Algo que me pareció chocante.
De todas formas, hay cosas que no llegarán a cambiar nunca y la página Web de la DGT se volvió a colapsar esta mañana debido al alto número de visitas en busca de información de las carreteras. Los radares seguirán funcionando, pero la Web produce más fallos.
¿Qué hubiese pasado si Magdalena Álvarez hubiese sido la Ministra de Fomento durante este último temporal? ¿Hubiese plasmado los conocimientos recibidos durante su estancia en Siberia? Ya lo saben, me encanta ser sarcástico. Una nevada histórica con una coordinación del mismo pelo.
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