Recorte del digital de "El Mundo"Hagamos un ejercicio de imaginación, tipo ciencia ficción; como si de guionistas de Globomedia se tratase.
Sitúense en un centro comercial de Francia al que acuden a realizar la compra ya que se encuentran en el país realizando prácticas por su trabajo; en este caso, bomberos. Las cámaras de seguridad del centro le graban a usted y a otros 4 compañeros al tiempo que arrastran el carrito de la compra y van tachando de la lista los productos que adquieren. Mientras, sus compañeros gesticulan y mantienen una conversación.
Al día siguiente, ETA perpetra un atentado en Francia al robar varios coches de lujo y asesinar a tiros a un policía francés. Las fuerzas de seguridad galas y españolas se ponen manos a la obra e intentan identificar a los etarras. Encuentran este video en dicho centro comercial e identifican a estas personas como presuntos terroristas ya que hablaban un idioma distinto al francés. Además, los gendarmes franceses reconocen a los bomberos como los etarras a los que se enfrentaron en el tiroteo.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se difunden por toda Europa hasta que las familias de los bomberos catalanes reconocen a estos cinco y lo ponen en conocimiento de las fuerzas de seguridad españolas. Mientras, España y Francia pedían la colaboración de la población para capturarlos y pasarlos a disposición judicial.
Pero, a esta hora, aun siguen prestando declaración en dependencias francesas y siendo tratados como “presuntos etarras”.
Como les apunté, parece un caso de ciencia ficción, de serie de televisión, pero es tan real como la vida misma. Era la primera vez que ETA cometía un atentado en suelo francés con víctimas mortales y el ejecutivo de Sarkozy no ha escatimado en medios para, al final, detener a unas personas totalmente inocentes que, ni siquiera, estaban ni en el lugar ni en el momento equivocado.
¿Cómo se habrán sentido estos bomberos cuando les han tratado de asesinos? ¿Qué explicación les darán las fuerzas de seguridad de España y Francia? ¿En realidad se confrontan todos los datos y se hacen las investigaciones basadas en principios y hechos? ¿Qué hacía pensar a la policía gala que estos españoles eran etarras? ¿Cómo el Ministerio del Interior de España no se dio cuenta de que no eran terroristas? ¿Por qué razón han tenido que ser las familias de éstos las que diesen el aviso de que no eran asesinos? ¿Qué va a ser de estas personas cuando Francia las suelte y las deje de tratar como presuntos terroristas?
Demasiadas preguntas, ¿verdad? ¿A cuántas de ellas tendrán respuesta? Rubalcaba ya ha declarado que “era solo una hipótesis, podríamos haberlo hecho mejor”. Milongas, señor Ministro. Ustedes los han tratado como asesinos, han fomentado el odio en la población sobre estos cinco españoles por el mero hecho de que no han contrastado informaciones. Por lo menos, reconoce el error y se hace responsable. Eso le honra ya que pocos lo admiten cuando la cagan. Y tampoco hay que irse muy lejos ya que se me ocurren casos muy cercanos a mi y a los cuales todavía estamos esperando explicaciones que, seguro, nunca llegarán ya que ni siquiera habrán contado la verdad a quién deberían haberlo hecho; luego que no se asusten si abandonamos el barco.
Pero centrándonos de nuevo en éste hecho. Zapatero quiere restarlo importancia diciendo que no hay que exagerar el incidente. Se piensan los irresponsables, como es este Presidente, que todos somos de su condición, y se confunde. Que España le importe un pimiento, como está demostrando en campos como la economía, el aborto, la familia y una ristra de casos más, no conlleva que a los errores que su Ejecutivo cometa haya que restarlos importancia, por muy habituales que sean. El problema radica en que España el que la hace, no la paga porque si no él ya estaría dando paseos por el parque como ex – Presidente del Gobierno.
A Zapatero los errores le han debido volver fuerte en el sentido de que le importa muy poco que cinco españoles hayan sido tratados como etarras en suelo francés por un error compartido con Francia. Que las imágenes hayan sido difundidas y se haya pedido colaboración ciudadana sembrando repugnancia sobre estos bomberos inocentes, se la trae al fresco. Y ojo, que no habla para nada de la culpabilidad de España, tal y como cuenta El Mundo: “el fallo puede llegar a ser entendible si se tiene en cuenta que la Policía del país vecino está cien por cien implicada en la búsqueda de los terroristas que asesinaron el pasado martes a un agente en las cercanías de París”. Vamos que, España para nada debería haber contrastado datos, ni rostros a ver si el caso va a salpicar al Presidente.
No se como concluir, qué decirles en este párrafo final porque me pongo en la piel de estos cinco catalanes y me sentiría totalmente indefenso. Con ganas de culpabilizar a alguien pero, al mismo tiempo, deseando olvidar. “Sin comerlo ni beberlo, de golpe y porrazo, hemos sido etarras”. Esto declara Óscar González, uno de los bomberos. Me imagino a Zapatero haciendo una llamada y pidiéndolos que entiendan la situación, que comprendan que durante horas han sido tratados como asesinos y han pedido “sus cabezas”. Eso sí, echaremos la culpa a otro que José Luís Rodríguez Zapatero es inocente. El país se hunde, se cometen errores asombrosos pero la sonrisa sigue perenne cuando otros lloran y se sienten impotentes. Deberían decirle: "Yo, bombero catalán, no soy etarra, soy inocente. Tú, Zapatero, eres irresponsable".
Sitúense en un centro comercial de Francia al que acuden a realizar la compra ya que se encuentran en el país realizando prácticas por su trabajo; en este caso, bomberos. Las cámaras de seguridad del centro le graban a usted y a otros 4 compañeros al tiempo que arrastran el carrito de la compra y van tachando de la lista los productos que adquieren. Mientras, sus compañeros gesticulan y mantienen una conversación.
Al día siguiente, ETA perpetra un atentado en Francia al robar varios coches de lujo y asesinar a tiros a un policía francés. Las fuerzas de seguridad galas y españolas se ponen manos a la obra e intentan identificar a los etarras. Encuentran este video en dicho centro comercial e identifican a estas personas como presuntos terroristas ya que hablaban un idioma distinto al francés. Además, los gendarmes franceses reconocen a los bomberos como los etarras a los que se enfrentaron en el tiroteo.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se difunden por toda Europa hasta que las familias de los bomberos catalanes reconocen a estos cinco y lo ponen en conocimiento de las fuerzas de seguridad españolas. Mientras, España y Francia pedían la colaboración de la población para capturarlos y pasarlos a disposición judicial.
Pero, a esta hora, aun siguen prestando declaración en dependencias francesas y siendo tratados como “presuntos etarras”.
Como les apunté, parece un caso de ciencia ficción, de serie de televisión, pero es tan real como la vida misma. Era la primera vez que ETA cometía un atentado en suelo francés con víctimas mortales y el ejecutivo de Sarkozy no ha escatimado en medios para, al final, detener a unas personas totalmente inocentes que, ni siquiera, estaban ni en el lugar ni en el momento equivocado.
¿Cómo se habrán sentido estos bomberos cuando les han tratado de asesinos? ¿Qué explicación les darán las fuerzas de seguridad de España y Francia? ¿En realidad se confrontan todos los datos y se hacen las investigaciones basadas en principios y hechos? ¿Qué hacía pensar a la policía gala que estos españoles eran etarras? ¿Cómo el Ministerio del Interior de España no se dio cuenta de que no eran terroristas? ¿Por qué razón han tenido que ser las familias de éstos las que diesen el aviso de que no eran asesinos? ¿Qué va a ser de estas personas cuando Francia las suelte y las deje de tratar como presuntos terroristas?
Demasiadas preguntas, ¿verdad? ¿A cuántas de ellas tendrán respuesta? Rubalcaba ya ha declarado que “era solo una hipótesis, podríamos haberlo hecho mejor”. Milongas, señor Ministro. Ustedes los han tratado como asesinos, han fomentado el odio en la población sobre estos cinco españoles por el mero hecho de que no han contrastado informaciones. Por lo menos, reconoce el error y se hace responsable. Eso le honra ya que pocos lo admiten cuando la cagan. Y tampoco hay que irse muy lejos ya que se me ocurren casos muy cercanos a mi y a los cuales todavía estamos esperando explicaciones que, seguro, nunca llegarán ya que ni siquiera habrán contado la verdad a quién deberían haberlo hecho; luego que no se asusten si abandonamos el barco.
Pero centrándonos de nuevo en éste hecho. Zapatero quiere restarlo importancia diciendo que no hay que exagerar el incidente. Se piensan los irresponsables, como es este Presidente, que todos somos de su condición, y se confunde. Que España le importe un pimiento, como está demostrando en campos como la economía, el aborto, la familia y una ristra de casos más, no conlleva que a los errores que su Ejecutivo cometa haya que restarlos importancia, por muy habituales que sean. El problema radica en que España el que la hace, no la paga porque si no él ya estaría dando paseos por el parque como ex – Presidente del Gobierno.
A Zapatero los errores le han debido volver fuerte en el sentido de que le importa muy poco que cinco españoles hayan sido tratados como etarras en suelo francés por un error compartido con Francia. Que las imágenes hayan sido difundidas y se haya pedido colaboración ciudadana sembrando repugnancia sobre estos bomberos inocentes, se la trae al fresco. Y ojo, que no habla para nada de la culpabilidad de España, tal y como cuenta El Mundo: “el fallo puede llegar a ser entendible si se tiene en cuenta que la Policía del país vecino está cien por cien implicada en la búsqueda de los terroristas que asesinaron el pasado martes a un agente en las cercanías de París”. Vamos que, España para nada debería haber contrastado datos, ni rostros a ver si el caso va a salpicar al Presidente.
No se como concluir, qué decirles en este párrafo final porque me pongo en la piel de estos cinco catalanes y me sentiría totalmente indefenso. Con ganas de culpabilizar a alguien pero, al mismo tiempo, deseando olvidar. “Sin comerlo ni beberlo, de golpe y porrazo, hemos sido etarras”. Esto declara Óscar González, uno de los bomberos. Me imagino a Zapatero haciendo una llamada y pidiéndolos que entiendan la situación, que comprendan que durante horas han sido tratados como asesinos y han pedido “sus cabezas”. Eso sí, echaremos la culpa a otro que José Luís Rodríguez Zapatero es inocente. El país se hunde, se cometen errores asombrosos pero la sonrisa sigue perenne cuando otros lloran y se sienten impotentes. Deberían decirle: "Yo, bombero catalán, no soy etarra, soy inocente. Tú, Zapatero, eres irresponsable".
4 comentarios:
Tiene la culpa Zapatero, pero tiene muchisima más la policía francesa y Sarkozy de publicar este video por toda Francia.
Que vergüenza.
Ha sido un error grave, fruto de la precipitación por buscar a esos asesinos. Punto final, no es correcto cargar las tintas sobre algo remediable, y perder la vista en quienes son los verdaderos culpables. Que mientras nosotros discutimos, ellos se parte de risa, de nosotros.
Exacto, ha sido un error puntual Aintze. Y esos que son los verdaderos culpables son los que se estarán riendo pero también son los vomitimos personajes a los que se ha confundido con los bomberos españoles.
Aunque sea un error puntual, supongo que habrá que dar explicaciones sobre por qué se ha producido el error y cómo se contrastan datos.
Un placer volver a leerte ;)
condeno plenamente a los ettaras, y pensar que aqui en argentina, hay grupos de ultra izquierda que apoyan a la eta, como tambien a las farc, apoyar eso, es como decir que es buena la violencia
un saludo grande
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