miércoles, 28 de abril de 2010

Hoy la bofetada es de Standard and Poor's

La viñeta pertenece a Borja Montoro de La Razón. Agosto de 2009, pero podría ser de hoy mismo


Si el día de ayer ya les comentaba que no fue bueno, el de hoy ha seguido siendo espantoso. No solo por los informes que sacuden gravemente el rating de España; si no porque también el IBEX – 35 se ha llevado un duro golpe por el contexto negativo que lo rodea.

Esta tarde la agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) ha rebajado el rating de España en un grado desde AA+ hasta AA manteniendo, además, la perspectiva negativa para la deuda pública española. Desde enero de 2009 España no sufría una bajada en su calificación pero el contexto económico (sobre todo Grecia) y la debilidad financiera de nuestro país han hecho que S&P ponga en duda las finanzas públicas españolas. Pero la entidad nos apunta unos argumentos que deben hacer reflexionar.

En primer lugar, y como cuenta Cotizalia, “la rebaja refleja la revisión a la baja de nuestras proyecciones macroeconómicas a medio plazo. Ahora creemos que el fin del modelo español de una economía basada en el crédito probablemente se va a traducir en un período más prolongado de actividad deprimida del que habíamos asumido hasta ahora”. Es más, S&P piensa que el crecimiento medio de España entre 2010 y 2016 se reducirá del 1 % estimado anteriormente hasta el 0,7 %.

Y seguimos recibiendo golpes debido a nuestra deuda pública la cual estiman que en 2013 – cuando acaba el periodo estimado de la UE para que el déficit sea menor del 3 % - podrá superar el 5 %. Esto se debe a que el Gobierno a corto plazo ingresará menos de lo que gaste por la crisis y por la insuficiencia de efecto positivo en las subidas impositivas llevadas a cabo. Además nos avisa de que "la perspectiva negativa refleja la posibilidad de nuevas rebajas si la posición presupuestaria empeora todavía más de lo que esperamos actualmente”.

Mientras en España, los de siempre siguen con la venda en los ojos; y los de enfrente no saben tocar la tecla acertada para encender la bombilla que ilumine su mente, y les permita encontrar la fórmula para que la ciudadanía pida el cambio. Dicho lo cual, S&P asevera lo que muchos llevamos contando desde hace meses:

1. Que el mercado laboral español es rígido (necesita flexibilidad para fomentar la contratación);

2. La reducida capacidad exportadora de España (somos poco competitivos comparados con nuestro entorno);

3. El fin de los estímulos fiscales (se aumentan los impuestos para reducir el déficit);

4. El fuerte endeudamiento de nuestro sector privado (la mayoría de las empresas funcionan por los créditos que las entidades financieras les conceden y no por los activos propios);

5. La mala calidad de los activos del sector financiero.



El IBEX - 35 ha reaccionado. Ha cerrado la sesión esta tarde dejándose un 3 %. ¿Saben que significa ésto? Que no hay confianza, que no se cree en que la situación económica mejore. Dice el Gobierno que no hay que hacer caso a lo que digaS&P ya que no pronosticaron la crisis financiera mundial que se avecinaba. Pero es que ellos tampoco, y no han trabajado para mejorar su imagen y ganar credibilidad.

En definitiva, y para no aburrirles, el guión se está escribiendo mientras nosotros visualizamos la película sin poder actuar en ella. El director de la obra deja pasar las escenas a la vez que éstas se complican sin hacer que la trama se enrede y el final que se augura no sea trágico. Zapatero sigue haciendo anuncios y, por décima vez en 15 meses, vaticina la conclusión de la recesión y el final de la escalada del paro. Miente, por décima vez. El paro no toca techo pero su credibilidad, al igual que la calificación crediticia de España, tampoco encuentra suelo.