domingo, 16 de enero de 2011

A esta sociedad le inunda la mierda


Esto de pasarte el fin de semana en casa estudiando, te da muchos momentos de quedarte sentado con un bolígrafo entre las manos y mirando al techo. Le das vueltas a acontecimientos del momento que te dan de pensar, que te hacen recapacitar. Si se sienten ofendidos con lo que a continuación les voy a transmitir, lo siento; quizás esa era mi intención.
Esta semana pasada gracias al programa de Ángel Expósito me pude enterar de una historia entrañable. Un sargento de la Armada Española, Carlos Trujillo salvó la vida, uno a uno, a 33 inmigrantes junto a su destacamento de la Isla de Alborán. Así lo contaba en declaraciones a Europa Press


Todo fue "de una forma improvisada" porque la patera "embarrancó y la embarcación de Salvamento Marítimo no podía acceder". Durante más de dos horas, "en plena noche y con rompiente", Trujillo fue sacando de la barcaza a todos sus ocupantes. "Mis compañeros iban tirando de la cuerda y les íbamos sacando uno a uno". Dieron prioridad a los niños, por lo que el primero en salir en sus brazos fue el bebé nacido durante la travesía. "Estaba recién nacida, el cordón umbilical aún caliente y la madre no se podía ni mover".

¿Alguno de ustedes han visto esta historia en televisión? ¿A alguien le interesa? Él, como militar, arriesgó su vida por unos inmigrantes que ponían en juego la suya. El fin, conseguir un futuro seguro para sus hijos. Nadie le obligó. Es su trabajo, su moral se lo exige. Y su valentía no es reconocida por la sociedad. Si un personaje famoso hubiese ido un día a África a fotografiarse con los niños del país, a todos se nos caería la baba y lo alabaríamos. Estoy seguro. Ni una hoja en un periódico. Ni un minuto en una televisión generalista. Ni un reconocimiento en Internet. ¿Qué sociedad es esta que omite la valentía de un militar al salvar la vida de 33 inmigrantes?

Pero la cosa no acaba ahí. El ejemplo más claro de sociedad rancia la encontramos en la política. Anoche sintonicé el debate de “La Noria”. Manda huevos que el debate de referencia de la televisión ocurra un sábado por la noche en dicho programa. En él, Antonio Miguel Carmona (del PSOE madrileño), intentó explicar a los televidentes la reforma de las pensiones con dos vasos y una jarra de agua. Celia Villalobos (del PP) escuchó atentamente pero cuando el turno de palabra le toco a ésta, llegó la desfachatez, el insulto y la mala educación; por parte de ambos. Ni ella ni Carmona se respetaban; se gritaban, utilizaban el descalificativo y creaban una tensión innecesaria ante la mirada pasiva de un moderador falto de parcialidad más preocupado por sus gafas de pasta que por que el televidente entienda algo de lo que allí se dice. Y éste, es uno de los ejemplos que nos hace enfrentarnos a la sociedad al defender ideales que los políticos afines promulgan, utilizando ofensas y burlas personales. Si no ven ejemplos, háganse una cuenta en Twitter. ¿Qué sociedad es ésta que no se planta ante situaciones tan aberrantes?

Telecinco. Un circo. Una cadena de televisión que, a todos aquellos con decencia y vergüenza, nos hace vomitar cada vez que vemos programas absurdos con ambientes insultantes. Un prófugo de la justicia como Rodríguez Menéndez se convirtió en el personaje del mes con entrevistas y encuentros diarios en programas como Sálvame. En dicha producción, Belén Esteban es la protagonista absoluta gracias a engendrar una hija con Jesulin de Ubrique y vivir de contar sus desencuentros con la familia Janeiro. He aquí dos situaciones denigrantes. Por una parte, desde La Noria son capaces de cargar contra Alfonso Ussía, uno de los mejores escritores y columnistas de España, por criticar las entrevistas al abogado Menéndez. Dicen de Ussía ser un tipo “derechoso peligroso”. Por otra parte, esta sociedad es capar de aplaudir a una señora llamada “madre coraje” que destapa los trapos sucios de la familia paterna de su hija llevándose miles de € al año al bolsillo; una persona sin oficio ni estudio que usa el grito como forma de hablar y la ofensa como palabra. ¿Qué sociedad es esta que se sienta en el sofá deseando ver obscenidades, cabreos, cotilleos y refriegas avivadas por dinero?

Por último, algo que nos afecta a los jóvenes. Yo he hecho botellón, y tengo intención de volver a practicarlo. Quizás sea por los altos precios de las bebidas en los locales o porque puedo estar con mis amigos y los que me rodean, con un buen ambiente y al aire libre. Sé que es un hecho no permitido, penado por la Ley pero que, en varios sitios, hacen la vista gorda. Dicho lo cual, hemos de ser responsables y respetuosos. No podemos ir llenando las calles de basura con una conducta que da asco. Lo denunciaba la pasada semana el cura de “Santa Lucía” en Santander, donde a la puerta del pórtico encuentra cada domingo “vómitos, orines, bolsas y botellas”. Incluso los chavales entran al portal de la iglesia a orinar. ¿De qué vamos? ¿Acaso nuestros padres nos han dado esa tan mala educación? ¿Nos creemos ser un ser superior al que se la resbala todo? Da la sensación de que ni “el encantador de perros” de Cuatro, puede enseñarnos. Ante todo somos cerdos, muy cerdos.

Ejemplos tenemos a nuestro alrededor que nos deben hacer recapacitar. Una madre coraje es aquella que por tal de que su hijo tenga que comer, se pone a pedir en la calle aunque su cara se la caiga de vergüenza. Que lucha hasta límites insospechados sin salir en la televisión por los derechos de su primogénito. Un padre o madre que, por tal de su hijo sonría, da su vida. Esos son padres corajes y no Belén Esteban. Padres con los que día a día nos cruzamos en la calle sin saber sus méritos. Los que merecen aplausos y reconocimientos por nuestra parte son los militares que salvaron a los inmigrantes. Aunque estoy seguro que no lo quieren porque hicieron lo que su corazón y su ética les dictaban. Somos nosotros quienes producimos este entorno. Recapaciten, mírense al espejo y piensen en la sociedad que estamos creando. Quizás nos la merecemos, quién sabe. De lo que estoy seguro es que la mierda, nos está inundando.



3 comentarios:

Fco José Barategui Ruiz dijo...

Pablo ... eres un crack, me ha encantado tu artículo y me lo llevo a mis notas de fb. Eres un crack, joder, q futuro tienes, no cambies ni en tus idas,ni en tu independencia y te ganarás el respeto y la admiración de todos.
Un fuerte abrazo amigo!!!!

Álvaro Sáenz García dijo...

Toda la razon, salvo en lo de Ussia, que no me gusta nada, pero en lo demas 100% deacuerdo.

Antoo dijo...

estoy 100% contigo Pablo
tienes toda la razón, la sociedad se inunda con nuestra propia mierda