domingo 21 de junio de 2009

La Seguridad Social que padecemos

Mi madre está enferma. Un problema de espalda la impide trabajar en su negocio. Está de baja desde hace 14 semanas, pero eso no la alivia de los dolores que padece. Día tras día sufre para poder levantarse y ponerse derecha y ni siquiera puede realizar las tareas del hogar. Las noches se hacen interminables, y los dolores no cesan. Mi padre y yo sufrimos con ella porque no podemos verla sufrir, por eso la ayudamos y nos hacemos cargo del trabajo que ella realizaba.

Ella es fuerte, no se queja. Lo único que pide es que sus dolores desaparezcan y pueda volver a ser la que siempre ha sido: una mujer activa, que no era capaz de estar sentada más de 10 minutos seguidos. Pero los problemas que acarrea en su espalda la tienen sumida en una tristeza permanente.

Ella es trabajadora autónoma, tiene su propia empresa y no puede echar el cierre. Por ello mi padre y yo hacemos su trabajo. Paga más de 493 € mensuales de cotizaciones a la seguridad social para, cuando se jubile, poder tener una pensión “digna” y en proporción a todo lo que ha trabajado desde que era una cría. Está cobrando una cuota mensual por estar de baja que no cubre ni su trabajo y, ni siquiera, los dolores que su enfermad la produce.

Su médico de cabecera la firmó la baja por incapacidad temporal. La dieron cita para un traumatólogo del Servicio Cántabro de Salud, para lo que tardaron unas 3 semanas. Dicho médico la dijo que era necesario hacerla un escáner. Y, hasta hace un par de semanas, no tuvo noticias sobre su cita para realizársele.

En esa espera, una empresa externa de la Seguridad Social la llama para someterla a una revisión y comprobar que, de verdad, está enferma. Una doctora, que no se había levantado con el pie derecho de la cama, la examinó y comprobó que, ciertamente, tenía problemas de espalda. Eso si, tenían que estar ellas dos a solas. Mi padre, tuvo que esperar afuera. Pero para la facultativa, la enfermedad de mi madre no era nada grave. Mi madre la explicó los dolores que tenía, las posturas que no podía coger y el duro trabajo que ahora no puede llevar a cabo. ¿Y qué quiere usted si tiene 56 años? Esa fue la respuesta de dicha médico frente a las explicaciones de mi madre. La única solución, realizar un escáner. Ese examen que ya le mandó el traumatólogo de Sierrallana pero al que no la acaban de citar.

Dos días después de dicha revisión por parte de la médico déspota, una clínica privada de Santander la cita la próxima semana para realizarla el escáner. Ya saben, hay que pagarla por estar de baja y el tiempo apremia. Y allí fue. Unas enfermeras agradables y profesionales la realizaron el examen, la trataron atentamente y la ayudaron a levantarse ya que mi madre sola no podía. Recibió los resultados. Un estudio detallado que su médico de cabecera se asustó al ver de lo preciso e interesante que era. Mi madre no tiene una enfermedad normal. Su espalda es para estudiarla atentamente. Si su problema fuese hernia de disco, llevaría tratamiento pero el diagnóstico es algo más complicado y difícil de tratar. Se tiene que acostumbrar, de momento, a vivir así.

Analgésicos, paracetamol, pastillas… la alivian los dolores, pero durante unas pocas horas. Hay noches enteras que no pega ojo. Con los resultados en la mano, volvió al traumatólogo de Sierrallana. Muy atento aconsejó a mi madre que realizase una rehabilitación específica para su problema. “Abajo, en el mostrador, te darán cita para el fisioterapeuta”. Hagan sus apuestas, ¿para qué fecha la han dado cita? ¡11 de septiembre! Es decir, mi madre tiene que estar sin un tratamiento con el cual note alguna mejoría hasta el mes de septiembre.

Vuelven a citarla donde esa simpática médico (medica diría Bibiana Aído). Todo hay que decirlo, se notó mas comprensiva. No se mofó de la edad de mi madre. Eso sí, la dijo que la aguantaba un mes más de baja, que así no podría estar siempre. Y que la rehabilitación la haría por su cuenta si quiere comenzar a mejorar. Es decir, mi madre está pagando 493 € para que tenga que buscarse por su cuenta un fisioterapeuta privado que la ayude a mejorar porque el Servicio Cántabro de Salud está colapsado hasta el mes de septiembre. Más claro se lo voy a decir. Mi madre tiene que joderse y pagar a un médico privado si quiere aliviar sus dolores y poder volver a trabajar.

No se si se dan cuenta, pero esta es la realidad de los autónomos de nuestro país. Estos trabajadores autónomos que todos los políticos y empresarios “apoyan” pero que se quedan con sus partes al aire cuando necesitan ayuda. ¿De qué sirve pagar 493 € al mes? ¿Para tener una pensión en un futuro que tampoco es nada boyante? Más concretamente, ¿para qué quiere mi madre cobrar un subsidio por enfermedad temporal si el sistema sanitario no la puede curar? Enferma como está, la darán el alta mientras realiza la rehabilitación por su cuenta pero seguirá sin poder trabajar. Se gastará decenas de € en su cura por vía privada porque si aguanta hasta septiembre se muere de dolores.

¿Quién la dice a mi madre que el sistema de la seguridad social de España es envidiado por otros países? ¿Cómo la hago entender que la sanidad gratuita de nuestro país es un gran logro? Qué más la da si para curarse tiene que acudir a un médico de pago. ¿Quién entiende que un enfermo tenga que esperar 3 meses para que la indiquen qué rehabilitación ha de hacer? Y hasta entonces, la darán el alta porque es una carga para la Seguridad Social, una enferma a la cual pagar.

Se que hay casos mucho más llamativos y más preocupantes que el de mi madre, pero deben de entender que se trata de ella y me estremezco. Porque cada día la veo peor y semana tras semana está más desanimada. Porque la oigo quejarse cada vez que se agacha. Porque sufre cada vez que se levanta tras estar sentada. Porque creo es injusto lo que la está ocurriendo. Y porque aquellos que pueden ayudarla, tardarán mucho tiempo en hacerlo. Mientras tanto mamá, ojalá esto sirva para volver a verte sonreír: papá y yo nunca te dejaremos caer.

domingo 14 de junio de 2009

Mi querido y estival Tesoro: el Chiringuito

Se aproxima el verano. Poco a poco voy restando días del calendario en los que tengo marcados los exámenes que me quedan por delante. Tan solo 3 pruebas más y podré disfrutar de la época estival, aunque sin dejar a un lado los libros; en septiembre habrá más.

El pasado verano disfruté de la costa cántabra como nunca lo había hecho. Tarde y noche alterné por esos preciados locales que nos hacen disfrutar de una buena comida o una buena copa a la orilla de la playa. Esos chiringuitos que nos regalan el placer de poder cenar unas ricas y tan cántabras sardinas a la orilla de cualquier playa de nuestra tierruca. Y lo mismo me pasa cuando viajo por alguna zona de playa de España. Es un vicio el de estar de vacaciones tumbado en una playa y darte un paseo hasta el chiringuito de turno para tomar un refresco y un aperitivo. Si me pierdo en la playa, mis amigos saben que siempre acabo en el mismo sitio: en el bar a pie de la arena.

Son negocios tan solo rentables en la época estival, cuando el calor aprieta y, obviamente, la gente está en la playa. Muchos jóvenes dedican sus vacaciones a trabajar en la costa, ya sean de hamaqueros ó camareros. Y no solo jóvenes, también muchas familias obtienen sus ingresos veraniegos de locales playeros como estos. Es decir, su contribución económica a familias y a empresas es abundante. Contribuye a crear cientos de puestos de trabajos directos y también indirectos, gracias a los proveedores y a las empresas que se benefician de su existencia. Para que se hagan una idea, en una de las zonas más turísticas de España como es la provincia de Málaga se cifran en 6.000 las personas dependientes del trabajo de estos chiringuitos. Vamos, no me pueden negar la importancia de estos negocios en la economía de un país y, no menos importante, en la satisfacción de cada turista (normalmente, hombre) de poderse tomar una caña de cerveza en la misma arena de la playa mientras su pareja (normalmente, mujer) se tuesta bajo el tórrido sol.

Bueno, y estarán pensando de qué narices les voy a hablar yo hoy si llevo un buen rato hablándoles de mis vicios estivales, cosa que no les importa demasiado. Pero también les he contado los beneficios que los chiringuitos de playa reportan al mercado de trabajo y al sector económico español. Pues la razón es que el ejecutivo socialista español ha tenido otra de sus brillantes ideas, sin dejar a un lado la polémica que acecha todo aquello que decide.

La postura que quiere tomar el Gobierno es la de aplicar la Ley de Costas de 1988 que tiene como resultado el de eliminar las infraestructuras hosteleras de las arenas del litoral español. Para que se me entienda: a la mierda chiringuitos. En Andalucía, informativamente hablando, ha sido una bomba. Todo el mundo se ha posicionado en contra, incluso la Junta de Andalucía y el Partido Popular comparten la idea de hacer un frente común en contra de la medida del Gobierno de España. No vamos a profundizar en datos ni estadísticas que corroboren la importancia de estos locales hosteleros en la actividad turística española ya que, es obvio. Pero necesito que alguien me explique a qué viene ahora acabar con los chiringuitos de playa. ¿Qué beneficio tiene esta medida?

No voy a meterme en temas de si son legales las edificaciones en las cuales se sitúan dichos locales hosteleros, ya hemos visto que muchas de ellas no lo son y las sentencias de derribo así lo reconocen. Es también un debate aparte lo ocurrido con el Chiringuito de Mingo de Ajo que fue derribado hace unas semanas por ser ilegal su situación y dejando sin techo y sin trabajo a una familia. No ha recibido ayuda de la Administración, tan solo de los vecinos que le han mostrado su cariño prestándole ropa y cobijo. Desde el Gobierno ya están haciendo un censo con el número de edificaciones de este tipo que existe y cuál es su situación para estudiarlos caso por caso y plantear una serie de soluciones para que cumplan la normativa del medio ambiente.

Si una decisión judicial establece que una edificación no cumple con la normativa, no es legal o tiene que ser derribada, hay que respetarlo, aunque no se comparta. Pero antes de que la resolución se haga efectiva, habrá que buscar soluciones para que los propietarios de dichas edificaciones no se queden sin vivienda o sin sustento económico. Está claro, la normativa hay que cumplirla pero sin que ello implique que los ciudadanos vean desaparecer sus derechos, y esos derechos son los que les tiene que impedir lo de “quedarse sin nada” por algo de lo que no son culpables. Y con esto que ahora les voy a expresar no pido que se haga la vista gorda: con la que está cayendo en España y con una tasa de paro desorbitada, se saca a la palestra el debate de si son legales o no los chiringuitos de playa que dan a trabajo a miles de personas en España durante la época estival. ¿Es indispensable que cumplan precisamente ahora la normativa medio ambiental española cuando durante muchos años no lo han hecho? ¿No es un debate que se puede posponer? Me parece asombroso que el Gobierno se preocupe en estos momentos por si los chiringuitos son legales o no y se mantengan inmunes ante todos aquellos casos de corrupción e ilegalidad urbanística de cientos de construcciones que concejales de urbanismo de municipios costeros han autorizado construir. Ya ven, tras mucho tiempo debo de seguir pensando al revés del mundo…

martes 9 de junio de 2009

7 - J, ¿Cambio de tendencia?

Y pasó el 7 de junio. Se celebraron las elecciones al Parlamento Europeo y las encuestas acertaron, excepto aquella que más población estudiada tiene y que pagamos todos los españoles es decir, la del CIS. El Partido Popular acaparó el 42,23 % de los votos escrutados mientras que el PSOE se tuvo que conformar con el 38,51 %. La diferencia, de 3,72 puntos, es la que nos hace dudar de si es suficiente o no. Y claro, plantea la duda de si en verdad los culpables de la crisis son Aznar y Bush.

Visto desde el lado de la izquierda, es un duro golpe perder unas elecciones estando en el Gobierno. Es sinónimo de que algo no va bien, de que la población no está del todo contenta. Ese podría ser su alegato en una época distinta a la actual, en un escenario diferente al de España. Pero sumergidos en una crisis económica y de empleo en la que los brotes verdes se pueden marchitar con un mínimo chaparrón, los análisis deben de ir encaminados en otra dirección. Con un horizonte de 5 millones de desempleados muy cercano, en el que una bajada en el número de parados como el del pasado mes es un respiro pero no un cambio de tendencia, la sociedad ha castigado a los socialistas. Con unas políticas económicas tomadas desde el Consejo de Ministros sin pedir opinión a los agentes sociales, a los empresarios, y a los sindicatos, y sin consenso del Parlamento que no mejoran la economía a medio o largo plazo. Con medidas para paliar la crisis que pasan por incentivar el consumo de coches, que intentan acabar con el excedente de viviendas en 1 ó 2 años. Con los empresarios ahogados de deudas ya que los créditos ICO no fluyen. Con promesas de cambiar el modelo productivo español intentando hacernos ver que es tan fácil como dibujar un círculo con un lápiz y una moneda. Culpando a Aznar de los males de España y a Bush de los del Mundo. En resumen y como en otras ocasiones les he contado, actuando sobre la demanda y sin pactos. Tras toda esta ristra de fallos y sumando polémicas absurdas que lo único que hacen es desviar la atención de los ciudadanos y enfrentar a la sociedad como el tema del aborto, de la píldora postcoital y de casos de corrupción en periodo de demostrarse que son ciertos, el PSOE no ha logrado ningún rédito electoral y la población lo
culpa. ¿No hay crisis en Alemania? ¿No la hay en Francia? ¿Por qué los electores no han culpado a los Gobiernos conservadores europeos? Posiblemente, porque ellos saben lo que hacen, porque no sufren la pérdida de empleo que nuestra economía sufre y actúan sin mermar derechos a nadie como aquí nos quieren hacer creer.

Quizás es que los socialistas tengan un electorado muy concienciado de que el resto son los malos y siempre lo hacen peor. Quizás sea porque es verdad eso de que la derecha quiere abaratar el despido y acabar con las ayudas sociales. Quizás sea porque su electorado se moviliza en cada elección. Quizás sea porque si no votan a aquellos que les metieron en su puesto de funcionario de turno tienen todas las papeletas para acabar en la cola del paro. Y que nadie interprete que digo que votan coaccionados porque es distraerse de lo que realmente quiero hacerles llegar. Torrelavega es una ciudad donde los problemas sociales y el desempleo se están cebando de forma considerable lo que hace perder apoyos al PSOE, aunque no demasiados. Y se nota cuando por la calle la gente te para y te cuenta lo mal que la ciudad está. Pero debe de ser que solo hablo con aquellos que no votan a la izquierda, y saben que no es verdad. No obstante, algo de cierto debe de haber en eso del “descontento” del electorado de izquierdas cuando el PSOE comienza a decaer.

Torrelavega es una ciudad industrial, de obreros y de grandes empresas como Sniace y Solvay que sustentan a gran parte de la población. Con un sector servicios en desplome dónde cada vez más comercios echan el cierre por falta de ventas. Una ciudad con un barrio como el de la Inmobiliaria que sustenta un 25 % de población inmigrante que vino cuando había trabajo y que en época de crisis sufren para sobrevivir. Con prácticas sociales cuestionables que no ayudan a la población mas necesitada. Y con un PSOE que cada día tiene menos ideas para poner en práctica en la ciudad y muchas menos soluciones para los problemas que nos rodean.

Por eso, la debilidad del PSOE en Torrelavega es un ejemplo de lo que ocurre en el resto de España. Un 4 % de diferencia entre PP y PSOE es una clara victoria de la derecha. Pero que a mí, visto como ciudadano, es una diferencia limitada. Las cosas no se han hecho bien por parte de los que están en la poltrona de Moncloa. Han sabido rectificar en temas de Estado como el terrorismo. Pero con una crisis que no llegó por sorpresa y que no supieron cómo reaccionar junto con más decisiones polémicas, comienza el descalabro aunque no de forma precipitada y sin sufrir una caída pronunciada en cuanto a apoyo electoral.

El Partido Popular se puede sentir satisfecho. Ha sabido hacer mella en la sociedad española vendiendo sus planes e ideas para mejorar Europa y España. Que la oposición gane al Gobierno unas elecciones es un gran triunfo. Y más con una campaña electoral bronca en muchos casos y sin sentido. Que ZP viaje a los mítines en Falcon es un factor de una suma de despropósitos y errores. Pero estas elecciones europeas son un factor en la suma de comicios que el PP de Rajoy comienza a ganar. Gallardón, cuando el PP perdió unas elecciones generales lanzó un mensaje al aire: “Reconozcámoslo, algo hemos hecho mal”. Posiblemente ahora es el momento en el que los socialistas deban mirarse el ombligo, hagan autocrítica y rectifiquen. Aunque ya es tarde porque la recesión y el caos, ya lo estamos viviendo.

martes 26 de mayo de 2009

Elecciones anticipadas en el CJT

Noticia publicada por El Mundo Cantabria el martes, 26 de mayo de 2009 en relación a las Elecciones anticipadas en el Consejo de la Juventud de Torrelavega.


miércoles 20 de mayo de 2009

Un sentimiento, el de ser Racinguista

Esperaba a hacer un balance de la temporada que el Racing está llevando a cabo dentro de un par de semanas, cuando la Liga llegue a su fin. Pero los actos que el domingo sucedieron en los aledaños del Estadio pasada una hora de la finalización del encuentro, me ha hecho pronunciarme antes.

Era ésta la temporada de la ilusión. Tras 95 años de historia, el Racing se clasificó para jugar una competición europea como es la UEFA. La improvisación y el poco acierto al hacer las alineaciones dejaron al Racing fuera de competición a las primeras de cambio. Como un jarro de agua fría sentaron en el Sardinero aquellos dos goles casi seguidos del PSG que dejaron al conjunto cántabro en la cuneta tras realizar un espectacular encuentro frente al Manchester City de Robinho y compañía. Aquel ex del Real Madrid que vagabundeaba por el césped de los Campos de Sport sin dejar detalle de calidad. Yo, por lo menos, salí orgulloso al ver cómo lucharon los jugadores verdiblancos hasta el final, aunque con amargura al ver que la raza no pudo con esos 2 sospechosos goles del PSG.

Pero para aquel día, el Racing ya había tenido su primera crisis de vestuario. Fue en La Oliva (Valencia) cuando los jugadores cogieron las riendas del vestuario y marcaron un punto de inflexión en la trayectoria del equipo. Fue la plantilla la que, desde ese día, llevaba la iniciativa ya que Muñiz no supo cuajar su personalidad entre los jugadores. Se le culpa al entrenador de no haber sabido convencer, de tener poca personalidad, de no saber llevar el vestuario, de no saber mandar y no tener determinación para tomar decisiones. Colsa, Munitis, Serrano, Cristian… son algunos de los jugadores que han tenido desavenencias con Juan Ramón López Muñiz. Pesos pesados del vestuario que no pasan desapercibidos para la afición. Aquellos que cuando salen al campo se dejan la piel aunque no estén a tono como le ha pasado a Gonzalo Colsa esta temporada y que animar a una grada que espera el gol y el buen juego de su equipo.

Aunque está claro que López Muñiz tampoco ha sabido plasmar sus ideas de juego en el césped ya que en contadas ocasiones ha repetido 11 titular. Independientemente de aquellos jugadores lesionados o que acumulaban suspensión por tarjetas, hay jugadores que han estado en todos los lugares posibles del campo. Golçalves ha jugado en casi todos las demarcaciones excepto en la suya. Pereira pasó a banda donde se anula como jugador hábil que es. El primer jugador a ir al banquillo en las segundas partes es Serrano, el único que crea peligro por banda izquierda. Moratón al centro del campo contra el Atlético de Madrid, aunque hizo un partido extraordinario. Cristian Fernández de central-derecho en la defensa cuando es lateral izquierdo nato. Marcano da igual en que demarcación juegue, siempre sale con soltura. Y Zigic dando el último pase cuando es el que tiene que culminar las jugadas. Y así les podría llenar líneas con enrevesados que Muñiz ha plasmado en el terreno de juego. Sin dejar pasar los pocos minutos que canteranos como Sergio Canales o Edu Bedia han acabado teniendo, después de comenzar de titulares hasta en partidos de UEFA, alegando que son jóvenes y no se les puede cargar de presión. Convocatorias en las que han entrado y no han contado para el técnico asturiano en semanas donde el filial racinguista se estaba jugando su permanencia en 2º división B. Está claro, Muñiz no se ha consolidado como entrenador en Cantabria ya que la afición racinguista no ha entendido sus decisiones. Y como tampoco las explica, llega a ser un incomprendido.

La temporada ha sido un desastre en casa. Solo se han ganado dos partidos sin sufrir contra el Numancia (5 – 0) y contra el Atlético de Madrid (5 – 1). En el resto de encuentros se esperaba el pitido final con impaciencia por lo ajustado del resultado, cuando no tocaba ir perdiendo sin atisbo de poder dar vuelta al marcador. Y es de todos sabido que si no se ganan todos o casi todos los partidos de casa, hay que olvidarse de hacer una buena campaña. Y si algo tiene el Sardinero es una afición ejemplar que contra viento y marea ha animado a su equipo durante innumerables temporadas en las que se rondaba el descenso. Ni siquiera Lucas Alcaraz fue cuestionado por la grada a pesar de coquear con la 2º división durante muchas jornadas hasta que fue destituido. Claro que pocas personas que han pasado por el banquillo verdiblanco quedarán en la memoria de los Racinguistas; y entre ellos se encuentran Nando Yosu y Marcelino García Toral.

Si esta temporada era complicada para el Racing, lo era en el banquillo por ser muy difícil superar el trabajo que Marcelino llevó a cabo la pasada campaña. Clasificó al equipo para UEFA, jugaron semifinal de la Copa del Rey e hizo un año espectacular con un equipo muy justo pero comprometido con la causa y convencido de que podrían llegar a hacer hasta el imposible. Y lo hicieron.

Quizás si Muñiz hubiese hecho esta temporada hace 3 ó 4 años, nadie hubiese acabado silbándole desde la grada de los Campos de Sport. Pero con una plantilla en la que solo faltan dos jugadores comparándola con la pasada, como son Jorge López y Dusher, se está coqueteando con el descenso cuando hace un año se soñaba con Europa.

Como les decía, en el partido contra el Almería comenzaron los gritos y los silbidos en contra de Muñiz. Consignas como “Racing si, Muñiz no” ó “Muñiz, vete ya”. Yo no me he sumado a los cánticos y lemas. Quizás sea frío en la Tribuna pero no me gusta quejarme del propio patrimonio del Club. Respeto ante todo a aquellos que lo hacen, pero no lo comparto. Aunque debo reprocharles que los cánticos y pitidos deben producirse después del pitido final y no durante el partido. Desconcentra a aquellos que se lo están jugando en el campo con las consecuencias negativas que produce.

Lo de silbar, gritar, pitar, cantar en contra de Muñiz… es tolerable. El público paga su abono y es digno que exprese así lo que los jugadores o el entrenador en el terreno de juego les manifiestan. Pero el pasado domingo a eso de las 8 de la tarde cuando Muñiz abandonaba los Campos de Sport junto a su familia ocurrió aquello que nunca debe producirse. Un grupo de 4 ó 5 aficionados se dirigieron en avalancha hacia Muñiz increpándole e insultándole. Un hecho vil y reprochable de unos imbéciles que además estaban bebidos. El Club ya ha tomado la decisión de no volver a permitir la entrada a estos personajes.

Estos actos desagradables empañan aun más una temporada gris en juego y que acaba con un mal sabor de boca por culpa de 4 imbéciles que no saben distinguir entre pitar e insultar, entre gritar e increpar, entre ser persona o animal. Personalmente, prefiero que Muñiz vuelva al Sardinero y no estos cuatro gilipollas.

Que la temporada acabe pronto y que en el último partido contra el Getafe, el Racing haga un partido en el cual el conjunto cántabro se tome la revancha de aquel partido de Copa. Que Munitis, Colsa, Serrano, Oriol, Marcano... sean los pesos pesados del vestuario. Que Zigic no se vaya de Santander. Y que la temporada que viene se pueda recordar por logros tan bonitos y partidos como los de la pasada campaña que nunca, nunca, se me podrán borrar de mi mente por lo que para mi supusieron. Porque no quiero olvidarme de la temporada 2007 – 2008. Porque no quiero que la imagen que quede de Muñiz sea la del domingo pasado. Porque el sentir dos colores que son el verde y el blanco y tener un sentimiento como es el de ser Racinguista, no quiero que nunca se borren de mi cabeza.

martes 12 de mayo de 2009

La "píldora postcoital" no es paracetamol

Dejemos para una próxima entrada el Debate sobre el Estado de la Nación y el análisis de las medidas que Zapatero ha presentado para la “Semana Económica” de eolapaz.com.

La noticia, hasta hoy por la tarde, que copaba las portadas de los periódicos y las tertulias de radio era la de que la “píldora del día después” se podrá vender en las farmacias españolas sin ningún tipo de identificación a cualquier chica que acuda al establecimiento. Si ya lo del aborto para las chicas de 16 años sin consentimiento de los padres nos parecía de ciencia ficción, lo de la venta de dicha píldora en farmacias sin receta médica, es sinónimo de no tener dos dedos de frente.

Salieron a la palestra las Ministras de Sanidad e Igualdad, Trinidad Jiménez y Bibiana Aído, a darnos cuenta de la nueva medida estrella del ejecutivo socialista con una sonrisa de oreja a oreja que invadía sus rostros. Sin atisbo de inmutarse cuando contaban lo que habían decidido y sin pensar lo que conlleva para los jóvenes españoles que tomarán esto como un nuevo método anticonceptivo.

Es de todos sabido que un preservativo es un método anticonceptivo al igual que lo es la pastilla “antibaby” o anticonceptiva que miles de mujeres toman en nuestro país, bajo receta y estudio médico, que además las ayudan a controlar su menstruación. Pero tampoco es un método abortivo la pastilla del día después, es poner un parche a un roto. Hay que saber diferenciar. Aunque para muchos jóvenes, la facilidad de dispensación de esta píldora les hará tomarlo con un nuevo sistema más para evadir embarazos cuando debe de usarse en casos excepcionales.

La cantidad de hormonas que la pastilla postcoital acumula hace que muchas mujeres vean alteradas su ritmo normal de menstruación. No es saludable su consumo en más de una ocasión. Además, falla más que los anticonceptivos habituales y solo debe de tomarse en como última medida, en caso de que exista riesgo de embarazo no deseado.

Moralmente, a mi esto me parece una barbaridad más. No es de sentido común que un medicamento como este se dispense en farmacias sin receta ni revisión médica. Que sea anónimo no anima a más personas a usarlas. No creo que más chicas la utilicen si el método anticonceptivo ha fallado ya que no las van a pedir identificación. Es un tema natural, algo de lo que ya se habla sin tapujos pero que es un tema serio que se debe de tratar con un sentido común que ahora brilla por su ausencia.

No se mata al niño por tomar la pastilla postcoital. No estamos hablando de otro método de aborto. Estamos hablando de un medicamento que se debe de tomar en contadas ocasiones en caso de que se dude de que los métodos anticonceptivos hayan actuado con eficacia. Una mayor facilidad de obtención de dicha pastilla llevará como consecuencia una banalización en su consumo. ¿Qué estamos haciendo ver a los jóvenes repartiendo píldoras sin ningún tipo de control? ¿Qué son como paracetamol? Hablar sin tapujos y facilitar remedios sin control, no es síntoma de una buena educación sexual. O por lo menos, deja en entredicho la moralidad de los socialistas en un tema tan importante, y tabú para muchos jóvenes, como es el sexo.

martes 5 de mayo de 2009

Camino de la Libertad en el País Vasco

Martes, 5 de mayo de 2009. Para muchos, este será un día más. Para mí, motivos personales a parte, es un día para marcar en el calendario. A partir de hoy algo cambia en el conjunto de España y más principalmente en el País Vasco. Tras 30 años de gobierno nacionalista, habrá alternancia en el poder ya que Patxi López Álvarez ha salido elegido Lehendakari gracias al apoyo del Partido Popular y de UPyD.

Muchos han calificado la situación de catástrofe, ya saben, a mucha gente se le acaba lo de vivir del cuento, de sobrevivir sentado en la poltrona. Hay alternancia, y eso nunca es malo. El País Vasco va a conocer por primera vez en su historia un gobierno no nacionalista, no copado por Ibarretxe y compañía. Que no mandará un partido, el PNV, de derechas y de misa diaria con el cual comparto algunos de sus ideales por su línea conservadora pero del cual no consiento que aguantase 3 décadas en el poder gracias al apoyo de partidos de izquierda con representantes etarras en sus filas. Los nacionalistas vascos se han aprovechado de esas listas electorales de izquierdas como ANV, Batasuna, PCTV, para copar el poder mientras que otros muchos luchaban en la calle y en Parlamento Vasco por su vida, por su libertad. Esa libertad que tiene por derecho cada ciudadano español pero que a muchos vascos se les arrebataba e, incluso, junto a su vida.

Ahora han llegado los lamentos. Que si el PNV era la lista más votada, que si la Ley de Partidos les perjudica… Es verdad. Los nacionalistas fueron los más apoyados en las urnas y con mucha diferencia del PSOE. Pero la Ley es así y el Presidente lo elige el Parlamento. El desterrar del poder al partido más votado no ha tenido en España buenos resultados. El claro ejemplo es Galicia en el cual el PP ha vuelto a la mayoría absoluta. O Cataluña donde CIU es claro vencedor. La diferencia entre estos y el País Vasco es que en las alianzas no hay partidos nacionalistas o de clave regional que deben cientos de favores a otros cientos de amigos. Son casos de partidos como PNV, ERC, BNG e, incluso, PRC. Puestos de responsabilidad en los cuales los dirigentes regionales colocan a personas de su confianza a los cuales les deben favores o, simplemente, les interesa tenerlos cerca.

Los que durante todos estos años me han seguido y me siguen en EOLAPAZ.COM conocen de sobra mi posición sobre la situación del Pueblo Vasco y el terror que les acecha a diario por los indeseables de los terroristas de ETA. Cada atentado, cada acto de terrorismo que ocurre en la comunidad vecina me punza y alguno de los últimos como el de Pamplona o Santoña, me tocaron muy de cerca. Compañeras de revista como Aintze Zaratagabaster conocen mejor que yo la vida diaria de la sociedad vasca por su cercanía y, aunque podamos llegar a discrepar en alguna opinión, compartimos el odio hacia los actos de vandalismo y terrorismo. Y los que me conocen saben que no utilizo este Blog para hacer política, independientemente que comparta mis ideales con un partido, no lanzo aquí las ideas que mis compañeros defiendan si no que comparto con ustedes las mías propias, las que me hacen ser como soy, a pesar de que existen cuestiones en la vida que me nublan aunque he aprendido a no perder nunca la perspectiva.

¿Me convence el pacto PSOE – PP? En parte, ya que se abre con este acuerdo una nueva historia de nuestra democracia en la cual los partidos mayoritarios de España se unen para desterrar del poder a un partido nacionalista, el más votado en las últimas elecciones, con el fin de cambiar una línea política agotada y de dudosa ética en su lucha antiterrorista donde se ha dado bola a ETA en los medios públicos y donde se ha hecho la vista gorda en muchas situaciones que tenían que ver con aquellos políticos cercanos a ideologías de la izquierda más radical. Con un desenlace claro y es el de conseguir la libertad total para la sociedad vasca que no tendrá resultado mañana, ni siquiera la semana que viene pero que con el tiempo se culminará. PP y PSOE se unen para cambiar a una Comunidad como la vasca cerrada en el nacionalismo de Ibarretxe de estos últimos años del cual solo han conocido un “plan soberanista” con tintes independentistas que ha quedado en agua de borrajas ya que su poder no se ha legitimado un legislatura más.

Cuando acudí al mitin del Partido Popular en Baracaldo en la campaña vasca, salí con la impresión de que si Patxi López y Antonio Basagoiti llegaban a un acuerdo, España iba a cambiar para bien. El acuerdo se ha consumado y Patxi es Lehendakari gracias a un acto de indudable responsabilidad del Partido Popular. Se dejan a un lado las asperezas que a nivel nacional les disgregan, incluso en una etapa de crisis económica como la actual, para conseguir una impresión, una emoción y un sentimiento que la sociedad vasca nunca ha conocido y cuyo nombre es LIBERTAD.